Hay productos que representan el sabor de una tierra. En Cantabria, pocos pueden presumir de ese reconocimiento como la anchoa de Santoña.
Así lo recoge el suplemento gastronómico Jantour del periódico El Correo, dedicado a los grandes iconos culinarios de Cantabria. Entre platos y productos tan emblemáticos como el cocido lebaniego, los sobaos pasiegos o las rabas, la anchoa ocupa un lugar destacado como uno de los auténticos símbolos de nuestra gastronomía.
Y no es casualidad.
Santoña, la capital de la anchoa
Hablar de anchoas es hablar de Santoña.
La tradición conservera de nuestra villa se remonta a finales del siglo XIX, cuando las técnicas italianas de salazón encontraron en el Cantábrico el lugar perfecto para desarrollar un producto excepcional.
Desde entonces, generación tras generación, los maestros conserveros han perfeccionado un proceso donde la paciencia es tan importante como la materia prima.
Cada primavera llegan los mejores bocartes del Cantábrico. Después comienza un trabajo artesanal que requiere meses de maduración antes de que cada anchoa llegue a su punto óptimo.
La Reina del Cantábrico, protagonista del reportaje
Dentro del reportaje, el periodista destaca especialmente a La Reina del Cantábrico como uno de los nombres propios de la anchoa santoñesa.
El artículo recuerda que Santoña es sinónimo de calidad en las conservas marinas y señala a nuestra conservera como referente tras haber conseguido, por segunda vez, el reconocimiento a la Mejor Anchoa de Cantabria 2026, otorgado durante la tradicional cata organizada por la Cofradía de la Anchoa.
Un premio que supone un enorme orgullo para todo nuestro equipo y que reconoce años de trabajo, selección de la mejor materia prima y elaboración artesanal.
Una elaboración que marca la diferencia
Detrás de cada lata hay mucho más que pescado.
Seleccionamos únicamente anchoas de campaña, respetamos sus tiempos de maduración y cada filete continúa siendo sobado y colocado a mano por nuestras maestras conserveras.
Es un trabajo minucioso que no admite atajos y que permite conservar la textura, el sabor y la calidad que caracterizan a una auténtica anchoa de Santoña.
Gracias por seguir formando parte de esta historia
Que un medio especializado sitúe a la anchoa entre los grandes iconos gastronómicos de Cantabria y destaque nuestro trabajo es una enorme satisfacción.
Pero el mayor reconocimiento sigue siendo la confianza de quienes, año tras año, elegís nuestras anchoas para disfrutar en casa o regalar.
Seguiremos trabajando con la misma ilusión para que cada lata de La Reina del Cantábrico siga haciendo honor a su nombre.
